viernes, 9 de octubre de 2009


Amo escribir.
Volver y relucir.


Decir lo que está dicho,
con letra pequeña,
y de color especial,
demuestra diferencia.


Ya serán las tres
y yo aquí.


Mi corazón quiere ser nombrado,
me lo cuentan los latidos,
dulces, obvios y temerosos.


Prefiero la calma de ayer,
con mezclas de juegos absurdos
creados por la soledad.


Pero el sentir verdadero
es más humano, cálido y propio.


Si opto por ayer;
una comodidad desvestida
Si ha sido gustoso el hoy;
un placer adictivo.


No finalizaré,
si prometo
y termino incumpliendo,
por temor a volver,
y más...


Amo escribir,
sobretodo por su poder de aclarar;
ojos dormidos,
sonrisas simples,
latidos inconscientes,
manos torpes,
letras dispersas,
teclado confuso,
tacto virgen.


Pero aún no se aclara el corazón,
que si bien conoce su sentir,
no se quiere dar a relucir.

No hay comentarios:

Archivo del blog