viernes, 9 de octubre de 2009

Observando TODO, hasta la oscuridad. Para ver si se desprende algo, para comenzar de una vez. Tantas palabras, sentimientos, emociones, disgustos, pesares e inseguridades se vienen a mi mente. Pero si bien, es mucho y se multiplica por doquier, se transforma en un episodio difícil, en que ni la literatura ni mis ordenes viciosos de relatar son mis abanderados. Y no es que no seamos compatibles, sino que todo va danzando en el aire. La manera de describir tampoco la sé. Es extraña, muchas veces magnífica otras ingenua y por qué no, sin fin. Transformándose en un episodio casi intocable, hoy: pasado. Donde estos días, entre confusiones y contradicciones he señalado que esto debió quedar en sueños quinceañeros o de verano; en que la cama, las sábanas y mi almohada fueron testigos de un despertar brillante. Hoy lo fue y ya basta de pedir más. Pues, es lo lógicamente correcto... ¿Cumplirlo? solo las olas lo dirán, el viento lo llevará y el mar lo guardará.

Esta guerra de contradicciones prefieren dormir y no contradecir lo incontradecido. Mientras otra contradicción, quiere seguir contradiciéndose sin querer queriendo, para mañana sentirse mejor.

No hay comentarios:

Archivo del blog